Category: Mapeo del proyecto
Sobre el proyecto

En Julio de 2017 me mudé a Zurich para empezar una investigación doctoral, Encuentros en el río: Des/aparición, memoria, agua y otras formas de encuentro en Colombia —voy por la décima versión del título—. Con mi llegada a Zúrich y el inicio del doctorado —primero en el Romanisches Seminar y más adelante en el departamento de Análisis Cultural—, me invadieron el miedo y las dudas. Aquellas relacionadas con mi forma de trabajo, y la (in)disciplina que caracteriza mis exploraciones. Encontrarme fuera de mi contexto familiar, afectivo e íntimo, al mismo tiempo que alienada académica y profesionalmente, determinaron de forma radical mi experiencia y el desarrollo de este proyecto.
Al emprender este desplazamiento, me distancié no solo geográfica y físicamente de las personas con quienes trabajaba, sino también emocionalmente. Esta distancia tuvo efectos múltiples. Por un lado en las personas del equipo (en Colombia), y también en mi experiencia personal y mi proceso de investigación. En este blog les invito a recorrer mi experiencia (colectiva) de investigación/creación a partir de la red afectiva y de personas que la alimentan, las secciones/contextos que abordamos, y las diferentes metodologías que desarrollamos.
Sobre el proyecto
En Colombia, el agua configura y es lugar de profundas transformaciones geográficas, históricas, materiales, sociales, y emocionales. En el caso de las personas que viven cerca de algún río, el agua es un elemento constituyente en sus vidas: les circunda definiendo el territorio, les provee de beneficios y también de riesgos, miedos y amenazas. De otras maneras y con otros significados, el agua también está presente en la vida de quienes han sido afectadas/os por la desaparición forzada de sus seres queridos. En ambos casos, tanto el agua como el río reaparecen y toman nuevas formas y sentidos a través de prácticas y manifestaciones que posibilitan otras relaciones con la ausencia y el pasado ya que permiten imaginar formas alternativas de encuentro.
En Colombia los ríos han sido el lugar de diversas expresiones de violencia, despojo, desechos, y prácticas extractivas1. Tras el proceso de desmovilización paramilitar Justicia y Paz, se dio a conocer que cientos de ríos y sus orillas fueron utilizadas para arrojar o enterrar a personas asesinadas y desaparecidas. Una década después, en medio de las negociaciones del acuerdo de paz con las FARC-EP (2016-), se reconoció constitucionalmente al río Magdalena como sujeto de derechos —el primero de cinco ríos en obtener este tipo de reconocimiento. Actualmente varias instituciones gubernamentales y no gubernamentales se han manifestado sobre la urgencia de protección de algunos ríos, zonas donde se han construído hidroeléctricas, cementerios, minas, basureros, esteros y manglares, que han sido usados para enterrar o abandonar los cuerpos de personas desaparecidas. Según cifras polémicas, desde 1958 han sido desaparecidas de manera forzada aproximadamente 82.000 personas en Colombia y se calcula que al menos 1000 de estas personas han sido arrojadas en al menos 190 ríos.
Por medio de una aproximación situada, transdisciplinar, colaborativa y emocionalmente comprometida, exploro las formas diversas en las que un grupo de personas dotan de nuevos sentidos a la vida, la muerte y la ausencia a través de expresiones materiales y simbólicas profundamente enlazadas con las diferentes manifestaciones del agua: ríos, quebradas, lluvia, goteras, húmedad y hongos. Mi propuesta reúne a dos mujeres familiares de personas desaparecidas y a una comunidad ribereña del río Cauca, para explorar las formas en las que el agua y la des/aparición confluyen y transforman material y simbólicamente los espacios, las vidas, las prácticas y los cuerpos de estas personas. A través de una serie de ejercicios de escritura, dibujo, fotografía y gestos cotidianos como caminar y cocinar juntes, propiciamos espacios de cuidado, confianza, escucha y creación colectiva. En este proceso también participan otras voces desde las experiencias de dos artistas locales, un geólogo, un antropólogo y una médica forense. En definitiva, en este proyecto indago en cómo las prácticas locales y gestos cotidianos permiten resignificar lo que ha sido afectado por la violencia, y cómo el agua no es solo un elemento constituyente de estas experiencias subjetivas sino también, un medio a través del cual propiciar otras formas de encuentro.
- Como la minería de oro y de materiales para construcción.
