
Martha es una mujer de cincuenta y cinco años. Vive en Villavicencio en una casa pequeña casa, rodeada de las plantas y flores que cuida. Durante la semana, trabaja como ayudante de limpieza en una oficina y en la casa de una familia. Martha tiene dos hijos, Enrique y Andrés, y en los últimos veinte años debido a la desaparición forzada de Andrés, su hijo menor, se ha dedicado a buscarlo caminando por potreros, pueblos y ríos de la región esperando encontrar el lugar en el que su cuerpo pudo haber sido enterrado.
Los primeros años de su búsqueda fueron muy solitarios, guiada por la intuición y la poca información que recibía de la investigación sobre la desaparición de su hijo. Unos años después, Martha empezó a recibir apoyo de algunas organizaciones de víctimas como el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), la Fundación Nydia Erika Bautista (FNEB), y recientemente, de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), quienes reconocieron la desaparición forzada de Andrés y asumieron su investigación.
Descripción: dos fotografías del cuaderno de la memoria de Martha. En la primera imagen: Enrique, Martha, Andrés y Muñequita (perrita). En la segunda: Andrés, Martha y Enrique. Colombia, 2019.

¿Cómo nos encontramos?
Nos conocimos en Bogotá durante la conmemoración del día internacional de la desaparición forzada, en Mayo de 2016. Un evento público convocado por varias organizaciones de familiares de personas desaparecidas y víctimas del conflicto armado en Colombia, al que asistieron muchas personas interesadas, ONG’s y familiares que llegaron de varias regiones del país entre ellas Martha, y el grupo de mujeres con quienes viajó. Ese día ella llamó mi atención, al verla de lejos mientras le dibujaban con un pincel y tinta, un mensaje en el brazo derecho. El texto en su brazo decía, Te llevo en la sangre. Ella llevaba una fotografía de su hijo colgada del cuello con un texto: la memoria simbólica es la presencia de una ausencia. Mi hijo,Guillermo Andrés Castro Rojas, 19 años de edad. Desaparecido el 1 de octubre de 2001,Villavicencio, Meta.
Lo que hemos hecho juntas
Nuestra exploración y encuentros han estado guiados por dos gestos principales: la escucha y la lectura en voz alta. A Martha le gusta leer las cartas que escribe para Andrés; narrar las historias de cada una de las fotografías que conserva en el cuaderno de la memoria y escuchar las canciones favoritas de él. Sin duda, la voz es uno de los elementos principales de nuestro vínculo y trabajo conjunto (y nuestro archivo de WhatsApp).
En nuestros encuentros, también cocinamos y comemos juntas, como una manera de dar continuidad a uno de los rituales favoritos de Martha, cocinar las comidas favoritas de su hijo. Inspiradas por sus dibujos y notas, recorrimos juntas algunos de los lugares en donde ella estuvo buscando a su hijo: carreteras, puentes, varios ríos y un cementerio. Muchos de estos lugares se han transformado por el paso del tiempo, la construcción de infraestructura, la extracción de materiales, cambios ambientales y en los ciclos de los ríos. De este modo, nuestros recorridos se convirtieron en una suerte de cartografía recordada, dibujada y bordada (como los mapas bordados que hicimos juntas en un intento por recorrer en otra escala y representar visualmente su búsqueda). Desde que iniciamos nuestro intercambio, hemos venido construyendo un registro de naturaleza diversa: escritos, fotografía, audio, video así como la recolecciónmde materiales como en el caso del barro que hemos recolectado en diferentes ríos. Nuestros encuentros han tenido lugar principalmente en su casa o en la mía, y en los recorridos hemos visitado Villavicencio, el río Meta, Manacacias y Guatiquía. Asimismo, viajamos a Trujillo en el Valle del Cauca, en donde visitamos a otras personas familiares de desaparecidas/os con la intención de que Martha pudiese conocer a otras personas con experiencias similares y pudiera intercambiar con ellas.
Gracias a la generosidad de Jaime Castro, un antropólogo forense de la Fiscalía General de la Nación, fuimos invitadas en Abril de 2018 al laboratorio de Identificación Humana de la misma institución en Bogotá. Ese mismo año, también tuvimos un encuentro con un grupo de geólogos que nos explicaron sobre las rocas, su descomposición y cómo encontrar las huellas del pasado en los fósiles. Ambos encuentros, fueron reveladores y trascendentales para Martha.

Lo que Martha ha hecho sola y con otras personas
Desde el día en que Andrés fue desaparecido, Martha lo ha buscado en diferentes lugares no solo en el Meta sino en otros departamentos. En 2002, Martha fue acogida por el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice) y gracias a uno de los talleres dirigidos a familiares de personas desaparecidas inició sus ejercicios de escritura en el cuaderno de la memoria, y empezó a organizar y conservar las pertenencias de su hijo. Por medio de este cuaderno compuesto cartas, notas, descripciones, recortes, dibujos y fotografías, Martha ha creado un medio en el que ella y su familia se pueden acercar a Andrés.
En el Movice, Martha también hizo parte del grupo de teatro El Tente, en el que participan mujeres familiares de personas desaparecidas y con quienes tuvo la oportunidad de llevar su experiencia a diferentes plataformas y espacios culturales en Colombia. Asimismo, Martha ha participado con otras organizaciones en diferentes intervenciones públicas, plantones, talleres de bordado y pintura. En 2019 después que el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) conociera su historia, decidieron incluir su archivo personal dentro de su colección digital de archivos de derechos humanos sobre el conflicto armado (no disponible para consulta).
Preguntas de investigación
- ¿De que forma Martha recuerda a su hijo? ¿Qué tipo de memorias tiene?
- ¿Qué significados tiene el agua y el río para Martha?
- ¿De qué formas se manifiesta y qué efectos tiene?
- ¿Cómo la orilla como punto de partida, frontera y llegada ha determinado su experiencia de búsqueda y de encuentro?
- ¿Cuáles son los gestos cotidianos a través de los que ella da sentido a la ausencia de hijo? ¿cómo ocurren y en qué espacios?
- ¿cómo se relaciona Martha con estos objetos? ¿Qué gestos y sentidos intervienen?
- ¿de qué maneras se manifiesta el tiempo, la luz del sol, el polvo, y el agua en los objetos de Andrés?
- ¿cómo los conserva? ¿cómo se transforman? ¿cómo crea e imagina encuentros?
- ¿Cómo a través de esta practica (archivo) Martha materializa el encuentro? (archive & repertoire)
- ¿Cómo sus gestos y su archivo especulativo/imaginado dan lugar a formas alternativas de resistencia?
Gestos clave: orilla, frontera, río, caminar, lavar, navegar, dibujar, escribir, archivo, cocinar.
Compromisos de nuestra colaboración
Durante el tiempo que hemos compartido, establecimos una serie de compromisos. Uno de los más importantes ha sido, mantener nuestro vínculo de confianza y cuidado a pesar del tiempo y la distancia. Por otro lado, y como forma de honrar la búsqueda que ha hecho, Martha me propusó que revistáramos algunos de los lugares a los que ella ha ido (mientras no impliquen un riesgo para nuestra seguridad).
Debido a la temporada de lluvias de 2018 en Villavicencio, la casa de Martha sufrió mucho daños. Las grandes goteras en el techo de su casa afectaron sus muebles, los electrodomésticos y llegaron a humedecer la habitación de Andrés. Adelantándoselo a la consecuencias del tiempo y la humedad, Martha acudió a varias personas e instituciones cercanas buscando financiamiento para acelerar las reparaciones del techo de su casa.
Otro de los compromisos mas recientes, es la digitalización de gran parte de su archivo, con la intención de que este disponible para el proceso de investigación o para cualquier otra solicitud relacionada con la búsqueda de Andrés.

En esta habitación Martha conserva la mayoría de las pertenencias de Andrés: objetos personales, libros, fotografías, su cama, su mesa de noche y su televisor. En frente de la cama hay un sofa de color blanco, en el que Martha se sienta cuando quiere hablar con él. Ella dice: “este es el espacio donde lo encuentro” .

El cuaderno de la memoria
Cuaderno de la memoria
En este cuaderno que también es un registro, Martha se encuentra con Andrés a través de imágenes y escritos sobre él y ella, los recuerdos, su espera y sus búsquedas.
Imagen 1: Dibujo de un árbol. Texto: Sigo y seguiré tus huellas pero sin saber dónde está; Quién se lo llevó; Por qué se los llevaron; qué hicieron contigo hijo mío.
Imagen 2: Dibujo de un río y partes de cuerpos humanos en el agua. Texto: Que no se llenen más ríos de … No más sufrimiento. No más cuerpos. No mas desmembramiento”
Imágenes 3 y 4: Enrique, Martha, Andrés y Muñequita (perrita).



