{"id":48,"date":"2024-11-10T14:59:23","date_gmt":"2024-11-10T13:59:23","guid":{"rendered":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/?post_type=chapter&#038;p=48"},"modified":"2025-05-20T12:58:31","modified_gmt":"2025-05-20T10:58:31","slug":"flueckiger","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/chapter\/flueckiger\/","title":{"raw":"C\u00e9sar Falc\u00f3n y su identidad hisp\u00e1nica a trav\u00e9s de <em>Amauta<\/em>, su correspondencia con Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui y su perfil autobiogr\u00e1fico en <em>El mundo que agoniza<\/em>\u00a0","rendered":"C\u00e9sar Falc\u00f3n y su identidad hisp\u00e1nica a trav\u00e9s de <em>Amauta<\/em>, su correspondencia con Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui y su perfil autobiogr\u00e1fico en <em>El mundo que agoniza<\/em>\u00a0"},"content":{"raw":"<h6 style=\"font-weight: 400\">Universit\u00e4t Basel<\/h6>\r\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Abstract:<\/strong> The Peruvian writer C\u00e9sar Falc\u00f3n (1892-1970), despite being over&shy;shadowed by his friend and influential Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, played a significant role in the intellectual life of Peru in the 1920s. Falc\u00f3n's experiences in Europe, including his time as a correspondent in London and his editorial and literary contributions during the Spanish Civil War, shaped his socialist ideals. His identification with a \u00abHispanic\u00bb identity, amidst debates on nationalism and indigenism, stands out as a unique perspective. Through his articles in the magazine<em> Amauta<\/em>, correspondence with Mari\u00e1tegui, and his book <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945), Falc\u00f3n's complex relationship with his Hispanic heritage and his leftist convictions are explored, shedding light on the nu&shy;anced views he held towards Spanish culture and its influence on Latin America.\r\n<span style=\"color: #ffffff\">c<\/span>\r\n<strong>Keywords:<\/strong><span style=\"text-align: initial;font-size: 1em\"> C\u00e9sar Falc\u00f3n; Identity; Hispanism; Amauta; Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui<\/span><\/p>\r\n\r\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>1 A modo de introducci\u00f3n<\/strong><\/h1>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">C\u00e9sar Falc\u00f3n (1892-1970) es un escritor peruano poco conocido, tal vez oscurecido por su exilio y por la omnipresencia de su amigo, el intelectual Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, conocido por su enorme influencia sobre el pensamiento pol\u00edtico en el Per\u00fa del siglo XX.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n fue amigo y compa\u00f1ero de Mari\u00e1tegui, muy activo tambi\u00e9n en la vida intelectual peruana en los a\u00f1os veinte. Luego de exiliarse en Espa\u00f1a, Falc\u00f3n viaj\u00f3 por Europa, vivi\u00f3 cinco a\u00f1os en Londres como corresponsal para el diario madrile\u00f1o<em> El Sol<\/em>, entr\u00f3 en contacto con periodistas, escritores y artistas espa\u00f1oles, vivi\u00f3 y report\u00f3 la Guerra Civil espa\u00f1ola, por \u00faltimo, no se apart\u00f3 de los ideales socialistas.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">En los a\u00f1os cruciales del replanteamiento del futuro y de la identidad de la Rep\u00fablica de Per\u00fa, en los que las corrientes indigenistas llamaron la atenci\u00f3n sobre la mayor\u00eda mestiza e ind\u00edgena, muy marginada entonces, Falc\u00f3n tambi\u00e9n particip\u00f3 en los debates sobre la naci\u00f3n, pero con grandes reservas hacia el indigenismo cultural y con una decidida postura \u00abhisp\u00e1nica\u00bb.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Dado que, en el contexto latinoamericano, el hispanismo viene tradicionalmente asociado con las posturas conservadoras de la elite criolla, y Falc\u00f3n se sit\u00faa decididamente a la izquierda, merece la pena analizar esa identidad \u00abhisp\u00e1nica\u00bb asumida por el escritor peruano. \u00bfRefleja una actitud heredada de la colonia, o habr\u00e1 que definir el hispanismo de aquellos a\u00f1os con una mayor matizaci\u00f3n?<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Para analizar la compleja cuesti\u00f3n de identidad en el contexto nacional peruano y en el internacional que tanta influencia ejerci\u00f3 sobre Falc\u00f3n, exa&shy;mino sus art\u00edculos en la revista <em>Amauta<\/em>, su correspondencia con Mari\u00e1tegui y su libro <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945), su perfil autobiogr\u00e1fico.<\/p>\r\n\r\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>2 Falc\u00f3n en <em>Amauta<\/em><\/strong><\/h1>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">En Per\u00fa surge el intento de armonizar la vanguardia est\u00e9tica con la pol\u00edtica. Sin duda, el siglo XX fue de muchos cambios sociales y pol\u00edticos y la revista <em>Amauta<\/em> (1926-1930) constituye un documento de \u00e9poca perfecto que retrata ese instante de cambio que experimentaban las sociedades latinoamericanas ante la llegada de la modernidad. La vanguardia llega reci\u00e9n entre los a\u00f1os 1916 y 1930; Mari\u00e1tegui en esa su revista consigui\u00f3 vincular la preocupaci\u00f3n indigenista con la ideolog\u00eda marxista, manteniendo, a su vez, receptividad ante los movimientos est\u00e9ticos de aquella vanguardia nacional e internacional. A Falc\u00f3n lo podemos encontrar en algunos n\u00fameros de la revista: As\u00ed en la N\u00b01 bajo el t\u00edtulo \u00abMara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda\u00bb (1926: 30-31), escribe sobre los problemas de la Espa\u00f1a del momento. Dentro de la misma tem\u00e1tica de problemas internacionales, aborda en los n\u00fameros 5 y 6 el tema del conflicto minero entre la Federaci\u00f3n de trabajadores mineros de Inglaterra y los patrones (1927a: 3-4 y 1927b: 27-28), y en la revista N\u00b07: <em>El orgullo ingl\u00e9s<\/em> que se refiere al conflicto anglo-chino (1927c: 35-36). Para los lectores de <em>Amauta<\/em>, debi\u00f3, seguramente, ser de inter\u00e9s recibir noticias desde el mirador europeo y as\u00ed lo menciona el propio director de la revista, Mari\u00e1tegui; haciendo referencia a las recensiones 5 y 6.<\/p>\r\n\r\n<blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">No necesito casi declarar mi desacuerdo con la tesis que saca C\u00e9sar Falc\u00f3n de este balance del conflicto minero. Pero debo, de toda suerte, contestar enseguida sus proposiciones. Por muchos t\u00edtulos, el pensamiento de Falc\u00f3n tiene tribuna propia en esta revista. No recordar\u00e9 el que nace de nuestra antigua y fraterna amistad. Falc\u00f3n y yo somos, casi desde las primeras jornadas de nuestra experiencia period\u00edstica, combatientes de la misma batalla hist\u00f3rica. Adem\u00e1s, su sinceridad absoluta, su fina y sagaz inteligencia, y, sobre todo su autonom\u00eda de todo inter\u00e9s de clan o de casta, le dan derecho a ser o\u00eddo por los hombres de esp\u00edritu renovador, hasta cuando el criticismo, que lo caracteriza un poco como intelectual, lo conduce a las m\u00e1s bizarras y audaces especulaciones teor\u00e9ticas (1927: 29).<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Retomando esa \u00abidentidad hisp\u00e1nica\u00bb, a la cual hago alusi\u00f3n, Falc\u00f3n marca su postura censurando la monarqu\u00eda espa\u00f1ola y los acontecimientos pol\u00edticos del momento. En su rese\u00f1a <em>Mara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda<\/em> enviada desde Londres, hace un balance de los acontecimientos funestos de Annual, donde Espa\u00f1a sufri\u00f3 una derrota militar en la guerra del Rif en 1921, y del golpe militar del general Primo de Rivera en 1923. Ante esa dictadura, surgen intelectuales como Miguel de Unamuno, Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa o Gregorio Mara\u00f1\u00f3n que sufren c\u00e1rcel y\/o el destierro. Y en su comentario Falc\u00f3n asume una clara postura, ya desde las primeras l\u00edneas:<\/p>\r\n\r\n<blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Ahora nos urge a los hombres sensibles de la hispanidad centrar nuestra emoci\u00f3n y nuestros esfuerzos contra la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. Mientras se trat\u00f3 de una lucha por el usufructo del favor real entre las camarillas civiles y militares de la monarqu\u00eda, aunque muy heridos por el ataque a Unamuno, nadie de nosotros pod\u00eda participar en ella y nuestros trabajos segu\u00edan su empe\u00f1o formativo de la nueva conciencia hisp\u00e1nica (Falc\u00f3n 1926: 30).<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, peruano, afirma pues su pertenencia al \u00e1mbito \u2013\u00bfsolo cultural?\u2013 hispano, hace suyos los problemas que aquejan a Espa\u00f1a y luchar\u00e1 m\u00e1s adelante en el bando republicano durante la Guerra Civil. Se considera un hombre sensible de la hispanidad, al tiempo que se considera uno de esos \u00abhombres nuevos, incontaminados con el ajetreo pol\u00edtico del r\u00e9gimen y estremecidos por el futuro\u00bb de lo que \u00e9l llama \u00abnuestra gran nacionalidad\u00bb. Adem\u00e1s, se solidariza con el destierro de Unamuno y de Jim\u00e9nez As\u00faa y, considera la prisi\u00f3n de Mara\u00f1\u00f3n como un \u00abataque a la conciencia m\u00e1s pura de Espa\u00f1a\u00bb. Abiertamente, considera a la monarqu\u00eda y a la dictadura de Primo de Rivera una pandilla, a quienes les interesaban poco los pueblos hisp\u00e1nicos. As\u00ed lo podemos leer en la siguiente cita:<\/p>\r\n\r\n<blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Todos los hombres sensibles de Espa\u00f1a, los intelectuales viven con la mitad del alma en los pueblos hisp\u00e1nicos de Am\u00e9rica. La monarqu\u00eda, por el contrario, desprecia y ha despreciado siempre a los pueblos hispanoamericanos. Porque la monarqu\u00eda no puede sentir, ni ha sentido nunca, la emoci\u00f3n de nuestra raza. La monarqu\u00eda es extranjera. Francesa o austriaca (Falc\u00f3n 1926: 30).<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">La identificaci\u00f3n de Falc\u00f3n con la civilizaci\u00f3n espa\u00f1ola, pero no con su monarqu\u00eda, es una necesidad que se hace presente, incluso menciona que \u00abEspa\u00f1a es la esencia de nuestra nacionalidad, su motor y su n\u00facleo\u00bb. En su discurso destaca el constante uso del posesivo nuestro, nuestra, relativo a lo hisp\u00e1nico. Efectivamente se siente parte de \u00ablos pueblos hisp\u00e1nicos de Am\u00e9rica\u00bb y reconoce a los espa\u00f1oles \u00abnetos\u00bb que \u00abdieron a las tierras americanas su sangre y su vida\u00bb (Falc\u00f3n 1926: 31). Falc\u00f3n es un republicano. \u00c9l est\u00e1 de acuerdo con la rep\u00fablica espa\u00f1ola y rechaza la forma pol\u00edtica de la Espa\u00f1a mon\u00e1rquica.<\/p>\r\n\r\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>3 Falc\u00f3n y su correspondencia con Mari\u00e1tegui<\/strong><\/h1>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">La amistad entre ambos intelectuales peruanos queda demostrada por la correspondencia que exist\u00eda entre ellos. En el archivo de Mari\u00e1tegui se encuen\u00adtran dichas misivas. Son diez cartas, quiz\u00e1 hubo m\u00e1s, firmadas por Falc\u00f3n y dirigidas a su amigo durante los a\u00f1os 1926 y 1929. Si bien es cierto que Mari\u00e1tegui fij\u00f3 su residencia en Italia, mientras Falc\u00f3n prefer\u00eda vivir en Espa\u00f1a, hubo entre ellos mucha complicidad para entablar nuevos proyectos y siempre mantuvieron comunicaci\u00f3n al respecto. En 1923 Mari\u00e1tegui regresa a Per\u00fa y Falc\u00f3n es nombrado corresponsal de <em>El Sol<\/em> (de Madrid) en Londres. La carta del 28 de julio de 1926 es la m\u00e1s extensa de las diez y en la que seguramente se lee la amistad y el grado de confianza que se ten\u00edan: en ella se lee una clara respuesta de Falc\u00f3n a la invitaci\u00f3n para exponer sus puntos de vista sobre la pol\u00edtica peruana y sobre la doctrina del grupo, par&shy;tido o generaci\u00f3n a la que ellos pertenec\u00edan. Para Falc\u00f3n, el Per\u00fa siempre estuvo presente en sus proyectos y, a pesar de que se sent\u00eda c\u00f3modo y acogido en Espa\u00f1a, no dej\u00f3 de enviar alg\u00fan art\u00edculo para alguna revista o peri\u00f3dico. En esta misiva reconoce lo fraccionario del continente americano y atribuye la responsabilidad a una pol\u00edtica imperial que hace vulnerables a los pa\u00edses a un determinado tipo de conquista; as\u00ed, Argentina es una \u201ccolonia inglesa\u201d debido a la ola de inmigraci\u00f3n brit\u00e1nica por la construcci\u00f3n del ferrocarril en dicho pa\u00eds. Considera importante restablecer la unidad nacional, esa unidad, o en palabras de este, \u00abnacionalidad\u00bb hisp\u00e1nica, de los pa\u00edses del continente suramericano. Escribe a Mari\u00e1tegui: \u00abyo entiendo y veo nuestra nacionalidad hisp\u00e1nica y no veo, ni hay desde mi punto de vista, otra. Porque yo le llamo nacionalidad a un tipo caracter\u00edstico de cultura, de formaci\u00f3n espiritual. En nuestros pa\u00edses no habr\u00e1 nunca, una norma formativa de hombres, \u2013una norma de civilizaci\u00f3n\u2013 distinta de la hisp\u00e1nica\u00bb.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Recordemos que ya hac\u00eda un siglo que los pa\u00edses latinoamericanos obtuvieron su independencia y que a principios del siglo veinte se reafirm\u00f3 la necesidad de crear la propia identidad como deseo por diferenciarse del \u00abotro\u00bb europeo, el cual fue visto, adem\u00e1s, como enemigo. En este escrito Falc\u00f3n se plantea reconstruir la nacionalidad, ya no pol\u00edticamente sino espiritualmente muy en la l\u00ednea arielista de Rod\u00f3. Al mismo tiempo, hace referencia a la antigua Hispania y es muy cr\u00edtico al hablar de inca\u00edsmo o indianismo que para \u00e9l no es otra cultura ni otra cosa, \u00absino la barbarie clara y definida\u00bb. E incluso hace una acotaci\u00f3n hist\u00f3rica: \u00abEntre el instinto de Atahualpa, adorador del sol, y los Evangelios del fraile Valverde, no hubo dos filosof\u00edas, dos concepciones distintas de la vida, sino, sencillamente, treinta siglos de civilizaci\u00f3n\u00bb. Mientras tanto en el Per\u00fa del siglo diecinueve y veinte, el tema indigenista estaba sobre el tapete y observado desde el mundo literario, pol\u00edtico y social. A la muerte de Pedro Zulen de la Asociacio\u0301n-Pro Ind\u00edgena (1909-1917), fue su compa\u00f1era de ideales Dora Mayer de Zulen quien sigui\u00f3 con su trabajo y escribi\u00f3 un art\u00edculo en el primer n\u00famero de <em>Amauta<\/em> sobre la historia de la Asociaci\u00f3n. As\u00ed que, por un lado, en el Per\u00fa el tema cobraba m\u00e1s impor\u00adtancia y por el otro en Europa Falc\u00f3n sosten\u00eda que los \u00abindios\u00bb (ind\u00edgenas) actuales eran una minor\u00eda y que era una raza asimilada a la civilizaci\u00f3n hisp\u00e1nica. Es as\u00ed, como a mi parecer, se da un punto de quiebre en los ideales de la dupla Mari\u00e1tegui-Falc\u00f3n, reflejado en su correspondencia posterior. En carta de octubre de 1926 Falc\u00f3n es cr\u00edtico con el art\u00edculo y pensamiento indigenista de Valc\u00e1rcel escrito en <em>Amauta<\/em> (1926: 4-6), quien hab\u00eda realzado el esp\u00edritu andino sosteniendo que todo ese patrimonio fue desvalorizado por la presunci\u00f3n de superioridad de las civilizaciones europeizantes. Sin embargo, para Falc\u00f3n la cuesti\u00f3n ind\u00edgena constituye tambi\u00e9n un profundo y doloroso problema nacional, pero no en t\u00e9rminos culturales. En dicha carta, cito: \u00abUno de los problemas m\u00e1s arduos del pa\u00eds. Un problema de educaci\u00f3n, de econom\u00eda, de muchas cosas\u00bb. Esa misma postura se ve reflejada en dos textos a los que Falc\u00f3n denomin\u00f3 novelas que escribi\u00f3 con protagonistas ind\u00edgenas: <em>Los buenos hijos de Dios<\/em> (1921) y <em>El pueblo sin Dios<\/em> (1928). No figura m\u00e1s correspondencia despu\u00e9s de mayo de 1929 entre los amigos, aunque puede que s\u00ed la hubiera. Lo cierto es que Mari\u00e1tegui estaba preparando un viaje a Buenos Aires para atender su enfermedad. Lamentablemente, este cae enfermo en marzo y muere el 16 de abril de 1930. En ese mismo a\u00f1o, en Espa\u00f1a la Falange ataca la editorial de <em>Nosotros <\/em>y poco despu\u00e9s Falc\u00f3n es apresado y, expulsado: en noviembre permanece en Hendaya.<\/p>\r\n\r\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong><em>El mundo que agoniza<\/em><\/strong><strong> (1945)<\/strong><\/h1>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Marcada por largos exilios, es en el \u00faltimo en M\u00e9xico, en donde Falc\u00f3n escribe el texto autobiogr\u00e1fico <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945). Este libro inicia la colecci\u00f3n Nuestra \u00c9poca de las ediciones Anteo, que ten\u00eda por finalidad analizar los problemas de esa \u00e9poca. La obra est\u00e1 compuesta por catorce cap\u00edtulos, en donde solo el primero \u00abviaje hacia la libertad\u00bb, trata del Per\u00fa, pues aborda su salida; los siguientes cap\u00edtulos, como, por ejemplo: \u00abPreludio italiano\u00bb, \u00abDesde el mirador brit\u00e1nico\u00bb, \u00abRep\u00fablica en Espa\u00f1a y temblores de carnes en Europa\u00bb, \u00ab1935\u00bb, \u00abEuropa dentro de una \u00f3rbita distinta\u00bb, entre otros transmite o reproduce los momentos que vivi\u00f3 en Europa y de los cuales reflexion\u00f3. En ellos se trasluce esa identidad hisp\u00e1nica asimilada por nuestro escritor.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">En el primer cap\u00edtulo, reflexiona sobre la \u00ablibertad\u00bb, lo que para \u00e9l significa y c\u00f3mo su concepci\u00f3n fue variando a trav\u00e9s de sus experiencias y del tiempo. Hay dos pasajes donde cita a personajes importantes de literatura espa\u00f1ola, lo que muestra su reconocimiento por ella.<\/p>\r\n\r\n<blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">\u00bfQuiere esto decir que las verdades ilusorias le interesan a mucha m\u00e1s gente? No. \u00bfQu\u00e9 son, en realidad, los molinos de la Mancha, molinos o gigantes? Desde luego, para Sancho, son molinos; para don Quijote, en cambio, son gigantes. Dos realidades igualmente ciertas. Pero la verdad tangible del pan le interesa y la acepta un n\u00famero de hombres inmensamente mayor que la ilusoria de los gigantes, realidades mucho m\u00e1s importantes para cuantos \u2013tal vez muy poco, pero, en fin, algunos\u2013 el esfuerzo m\u00e1s valioso del hombre consiste en afrontar la pelea contra las potencias establecidas, en defensa y para la mejor suerte de los desvalidos. (\u2026) \u00bfQu\u00e9 es la verdad? \u201cNada es verdad ni mentira; todo es seg\u00fan el color del cristal con que se mira\u201d. Desde Calder\u00f3n de la Barca lo dice nuestra gente con la misma certeza con que sabe, desde Leonardo de Argensola, que \u201cese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul\u201d (Falc\u00f3n 1945: 12-13).<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Han pasado ya alrededor de diecinueve a\u00f1os, desde sus publicaciones en <em>Amauta<\/em> o en la correspondencia con Mari\u00e1tegui, y en <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945) se sigue leyendo a un Falc\u00f3n que se identifica, asimila y valora la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica. En la siguiente cita se vuelve a acentuar el \u00abnosotros\u00bb, el \u00abnosotros espa\u00f1oles\u00bb.<\/p>\r\n\r\n<blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Nadie conoce tan profundamente el interminable alcance de esta lucha como nosotros, los de raza espa\u00f1ola, porque nosotros somos quienes hemos creado el fabuloso concepto de libertad. Liberal es una palabra espa\u00f1ola adop&shy;tada por los dem\u00e1s idiomas, aunque en ninguno tiene el mismo sentido ni significa lo mismo, y nadie m\u00e1s que nosotros entendemos su ilimitada amplitud (Falc\u00f3n 1945: 15).<\/p>\r\n<\/blockquote>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">En opini\u00f3n de Falc\u00f3n, Espa\u00f1a es un pa\u00eds donde la literatura tiene una gran influencia, y ha sido siempre considerada como un arma de combate. Debo presumir que se refiere a los a\u00f1os 20 y 30 de su siglo. Adem\u00e1s, recuerda el Caf\u00e9 Regina de la Calle de Alcal\u00e1, en donde \u00abtodas las tardes, durante diez a\u00f1os, nos hemos reunido un grupo de escritores e intelectuales del que salie\u00adron las figuras m\u00e1s notables de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, Manuel Aza\u00f1a y Juan Negr\u00edn entre otras\u00bb.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Ese v\u00ednculo profundo tambi\u00e9n quedar\u00eda plasmado en la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de la \u00faltima novela del brit\u00e1nico Gilbert K. Chesterton, <em>El regreso de don Quijote<\/em> (1926), realizada durante la estad\u00eda londinense de Falc\u00f3n.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">Retomando la pregunta, si la identidad hisp\u00e1nica asumida por el escritor refleja una actitud heredada de la colonia, o habr\u00eda que definir el hispanismo de aquellos a\u00f1os con una mayor matizaci\u00f3n, la respuesta es que, en el caso de Falc\u00f3n, la identidad hisp\u00e1nica cobra mayores matices. El t\u00e9rmino \u00abhispanidad\u00bb cobr\u00f3 popularidad durante el siglo XX. En 1900 se celebr\u00f3 en Madrid, el Congreso Hispanoamericano, con la finalidad de estrechar lazos de hermandad entre Espa\u00f1a y los pa\u00edses americanos; y en donde el escritor mexicano Justo Sierra rescat\u00f3 que \u00abel lenguaje era el factor m\u00e1ximo de uni\u00f3n\u00bb.\u00a0 El fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Miguel de Unamuno se refiere tambi\u00e9n a las caracter\u00edsticas culturales y ling\u00fcistas que comparten los pueblos hisp\u00e1nicos. Durante media\u00addos del siglo XIX y el siglo XX, muchos intelectuales y pol\u00edticos deseaban ver a un Am\u00e9rica Latina unida. En ese grupo encontramos sin duda a Falc\u00f3n, quien no quer\u00eda romper el v\u00ednculo con Espa\u00f1a, que reconoc\u00eda los m\u00e9ritos, pero tambi\u00e9n los errores de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica y que por otro lado valoraba las costumbres, la historia y la lengua adquirida de Espa\u00f1a. Tener una identidad hisp\u00e1nica, pasa de ser un t\u00e9rmino acu\u00f1ado para los grupos pol\u00edticos de derecha para extenderse por toda la visi\u00f3n ideol\u00f3gica, vale decir, de derecha a izquierda.<\/p>\r\n<p style=\"font-weight: 400\">La actitud de Falc\u00f3n no era excepcional. A pesar de que la independencia estaba firmemente arraigada en las antiguas colonias americanas, hubo durante largo tiempo una actitud ambigua hacia Espa\u00f1a, a la que la \u00e9lite social y pol\u00edtica americana \u2013la criolla\u2013 todav\u00eda se sent\u00eda ligada. Estas naciones j\u00f3venes percib\u00edan los conflictos generados por la quiebra del sue\u00f1o bolivariano de una sola Am\u00e9rica y sent\u00edan la presi\u00f3n neocolonial de Inglaterra y Estados Unidos. Defender el hispanismo era, por una parte, defender una cultura \u00abidealista\u00bb (pensemos en <em>Ariel<\/em> de Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3) de un creciente dominio capitalista y expansionista. De ah\u00ed ese lado nost\u00e1lgico \u00abquijotesco\u00bb de lo hisp\u00e1nico, al igual que lo formulaba Unamuno por aquellos a\u00f1os.\u00a0 Por otra parte, hubo proyectos nacionales que empezaron a construir una identidad enfrentada con lo hisp\u00e1nico, como en Per\u00fa, con un indigenismo que delineaba una actitud anticolonial, consciente de la profunda desigualdad \u00e9tnica-social heredada. En ese sentido, Falc\u00f3n se distingui\u00f3 de este grupo de intelectuales hegem\u00f3nicos, pero retom\u00f3 al combate del socialismo por las mejores condiciones materiales de todos los sectores sociales, incluyendo los ind\u00edgenas. El hecho de que Falc\u00f3n no le diese preminencia al indigenismo no significaba que no se comprometiese con los sectores explotados como se verifica en su lucha pol\u00edtica por el socialismo a\u00f1os despu\u00e9s en Espa\u00f1a.<\/p>\r\n\r\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>Referencias<\/strong><\/h1>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Chesterton, Gilbert G.K. (1926). <em>El regreso de don Quijote<\/em>, Traducci\u00f3n de C\u00e9sar Falc\u00f3n. Madrid, Ediciones Cosm\u00f3polis.<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926). \u00abMara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda\u00bb, <em>Amauta<\/em> (1), 30-31 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/2\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/2<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926, julio 28). Carta de C\u00e9sar Falc\u00f3n, 28\/7\/1926 &lt;<a href=\"https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-28-7-1926\">https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-28-7-1926<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926, octubre 27). Carta de C\u00e9sar Falc\u00f3n, 27\/10\/1926 &lt;<a href=\"https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-27-10-1926\">https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-27-10-1926<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927a). \u00abEl conflicto minero\u00bb, <em>Amauta<\/em> (5), 3-4 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927b). \u00abEl conflicto minero\u00bb, <em>Amauta<\/em> (6), 27-28 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/8\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/8<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927c). \u00abEl orgullo ingl\u00e9s\u00bb, <em>Amauta<\/em> (7), 35-36\u00a0&lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/9\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/9<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1945). <em>El mundo que agoniza<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones Anteo.<\/p>\r\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Valc\u00e1rcel, Luis E. (1926). \u00abTempestad en los Andes\u00bb, <em>Amauta<\/em> (1), 4-6 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>","rendered":"<h6 style=\"font-weight: 400\">Universit\u00e4t Basel<\/h6>\n<p style=\"font-weight: 400\"><strong>Abstract:<\/strong> The Peruvian writer C\u00e9sar Falc\u00f3n (1892-1970), despite being over&shy;shadowed by his friend and influential Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, played a significant role in the intellectual life of Peru in the 1920s. Falc\u00f3n&#8217;s experiences in Europe, including his time as a correspondent in London and his editorial and literary contributions during the Spanish Civil War, shaped his socialist ideals. His identification with a \u00abHispanic\u00bb identity, amidst debates on nationalism and indigenism, stands out as a unique perspective. Through his articles in the magazine<em> Amauta<\/em>, correspondence with Mari\u00e1tegui, and his book <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945), Falc\u00f3n&#8217;s complex relationship with his Hispanic heritage and his leftist convictions are explored, shedding light on the nu&shy;anced views he held towards Spanish culture and its influence on Latin America.<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff\">c<\/span><br \/>\n<strong>Keywords:<\/strong><span style=\"text-align: initial;font-size: 1em\"> C\u00e9sar Falc\u00f3n; Identity; Hispanism; Amauta; Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui<\/span><\/p>\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>1 A modo de introducci\u00f3n<\/strong><\/h1>\n<p style=\"font-weight: 400\">C\u00e9sar Falc\u00f3n (1892-1970) es un escritor peruano poco conocido, tal vez oscurecido por su exilio y por la omnipresencia de su amigo, el intelectual Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui, conocido por su enorme influencia sobre el pensamiento pol\u00edtico en el Per\u00fa del siglo XX.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n fue amigo y compa\u00f1ero de Mari\u00e1tegui, muy activo tambi\u00e9n en la vida intelectual peruana en los a\u00f1os veinte. Luego de exiliarse en Espa\u00f1a, Falc\u00f3n viaj\u00f3 por Europa, vivi\u00f3 cinco a\u00f1os en Londres como corresponsal para el diario madrile\u00f1o<em> El Sol<\/em>, entr\u00f3 en contacto con periodistas, escritores y artistas espa\u00f1oles, vivi\u00f3 y report\u00f3 la Guerra Civil espa\u00f1ola, por \u00faltimo, no se apart\u00f3 de los ideales socialistas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En los a\u00f1os cruciales del replanteamiento del futuro y de la identidad de la Rep\u00fablica de Per\u00fa, en los que las corrientes indigenistas llamaron la atenci\u00f3n sobre la mayor\u00eda mestiza e ind\u00edgena, muy marginada entonces, Falc\u00f3n tambi\u00e9n particip\u00f3 en los debates sobre la naci\u00f3n, pero con grandes reservas hacia el indigenismo cultural y con una decidida postura \u00abhisp\u00e1nica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Dado que, en el contexto latinoamericano, el hispanismo viene tradicionalmente asociado con las posturas conservadoras de la elite criolla, y Falc\u00f3n se sit\u00faa decididamente a la izquierda, merece la pena analizar esa identidad \u00abhisp\u00e1nica\u00bb asumida por el escritor peruano. \u00bfRefleja una actitud heredada de la colonia, o habr\u00e1 que definir el hispanismo de aquellos a\u00f1os con una mayor matizaci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Para analizar la compleja cuesti\u00f3n de identidad en el contexto nacional peruano y en el internacional que tanta influencia ejerci\u00f3 sobre Falc\u00f3n, exa&shy;mino sus art\u00edculos en la revista <em>Amauta<\/em>, su correspondencia con Mari\u00e1tegui y su libro <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945), su perfil autobiogr\u00e1fico.<\/p>\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>2 Falc\u00f3n en <em>Amauta<\/em><\/strong><\/h1>\n<p style=\"font-weight: 400\">En Per\u00fa surge el intento de armonizar la vanguardia est\u00e9tica con la pol\u00edtica. Sin duda, el siglo XX fue de muchos cambios sociales y pol\u00edticos y la revista <em>Amauta<\/em> (1926-1930) constituye un documento de \u00e9poca perfecto que retrata ese instante de cambio que experimentaban las sociedades latinoamericanas ante la llegada de la modernidad. La vanguardia llega reci\u00e9n entre los a\u00f1os 1916 y 1930; Mari\u00e1tegui en esa su revista consigui\u00f3 vincular la preocupaci\u00f3n indigenista con la ideolog\u00eda marxista, manteniendo, a su vez, receptividad ante los movimientos est\u00e9ticos de aquella vanguardia nacional e internacional. A Falc\u00f3n lo podemos encontrar en algunos n\u00fameros de la revista: As\u00ed en la N\u00b01 bajo el t\u00edtulo \u00abMara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda\u00bb (1926: 30-31), escribe sobre los problemas de la Espa\u00f1a del momento. Dentro de la misma tem\u00e1tica de problemas internacionales, aborda en los n\u00fameros 5 y 6 el tema del conflicto minero entre la Federaci\u00f3n de trabajadores mineros de Inglaterra y los patrones (1927a: 3-4 y 1927b: 27-28), y en la revista N\u00b07: <em>El orgullo ingl\u00e9s<\/em> que se refiere al conflicto anglo-chino (1927c: 35-36). Para los lectores de <em>Amauta<\/em>, debi\u00f3, seguramente, ser de inter\u00e9s recibir noticias desde el mirador europeo y as\u00ed lo menciona el propio director de la revista, Mari\u00e1tegui; haciendo referencia a las recensiones 5 y 6.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">No necesito casi declarar mi desacuerdo con la tesis que saca C\u00e9sar Falc\u00f3n de este balance del conflicto minero. Pero debo, de toda suerte, contestar enseguida sus proposiciones. Por muchos t\u00edtulos, el pensamiento de Falc\u00f3n tiene tribuna propia en esta revista. No recordar\u00e9 el que nace de nuestra antigua y fraterna amistad. Falc\u00f3n y yo somos, casi desde las primeras jornadas de nuestra experiencia period\u00edstica, combatientes de la misma batalla hist\u00f3rica. Adem\u00e1s, su sinceridad absoluta, su fina y sagaz inteligencia, y, sobre todo su autonom\u00eda de todo inter\u00e9s de clan o de casta, le dan derecho a ser o\u00eddo por los hombres de esp\u00edritu renovador, hasta cuando el criticismo, que lo caracteriza un poco como intelectual, lo conduce a las m\u00e1s bizarras y audaces especulaciones teor\u00e9ticas (1927: 29).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Retomando esa \u00abidentidad hisp\u00e1nica\u00bb, a la cual hago alusi\u00f3n, Falc\u00f3n marca su postura censurando la monarqu\u00eda espa\u00f1ola y los acontecimientos pol\u00edticos del momento. En su rese\u00f1a <em>Mara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda<\/em> enviada desde Londres, hace un balance de los acontecimientos funestos de Annual, donde Espa\u00f1a sufri\u00f3 una derrota militar en la guerra del Rif en 1921, y del golpe militar del general Primo de Rivera en 1923. Ante esa dictadura, surgen intelectuales como Miguel de Unamuno, Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa o Gregorio Mara\u00f1\u00f3n que sufren c\u00e1rcel y\/o el destierro. Y en su comentario Falc\u00f3n asume una clara postura, ya desde las primeras l\u00edneas:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Ahora nos urge a los hombres sensibles de la hispanidad centrar nuestra emoci\u00f3n y nuestros esfuerzos contra la monarqu\u00eda espa\u00f1ola. Mientras se trat\u00f3 de una lucha por el usufructo del favor real entre las camarillas civiles y militares de la monarqu\u00eda, aunque muy heridos por el ataque a Unamuno, nadie de nosotros pod\u00eda participar en ella y nuestros trabajos segu\u00edan su empe\u00f1o formativo de la nueva conciencia hisp\u00e1nica (Falc\u00f3n 1926: 30).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, peruano, afirma pues su pertenencia al \u00e1mbito \u2013\u00bfsolo cultural?\u2013 hispano, hace suyos los problemas que aquejan a Espa\u00f1a y luchar\u00e1 m\u00e1s adelante en el bando republicano durante la Guerra Civil. Se considera un hombre sensible de la hispanidad, al tiempo que se considera uno de esos \u00abhombres nuevos, incontaminados con el ajetreo pol\u00edtico del r\u00e9gimen y estremecidos por el futuro\u00bb de lo que \u00e9l llama \u00abnuestra gran nacionalidad\u00bb. Adem\u00e1s, se solidariza con el destierro de Unamuno y de Jim\u00e9nez As\u00faa y, considera la prisi\u00f3n de Mara\u00f1\u00f3n como un \u00abataque a la conciencia m\u00e1s pura de Espa\u00f1a\u00bb. Abiertamente, considera a la monarqu\u00eda y a la dictadura de Primo de Rivera una pandilla, a quienes les interesaban poco los pueblos hisp\u00e1nicos. As\u00ed lo podemos leer en la siguiente cita:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Todos los hombres sensibles de Espa\u00f1a, los intelectuales viven con la mitad del alma en los pueblos hisp\u00e1nicos de Am\u00e9rica. La monarqu\u00eda, por el contrario, desprecia y ha despreciado siempre a los pueblos hispanoamericanos. Porque la monarqu\u00eda no puede sentir, ni ha sentido nunca, la emoci\u00f3n de nuestra raza. La monarqu\u00eda es extranjera. Francesa o austriaca (Falc\u00f3n 1926: 30).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">La identificaci\u00f3n de Falc\u00f3n con la civilizaci\u00f3n espa\u00f1ola, pero no con su monarqu\u00eda, es una necesidad que se hace presente, incluso menciona que \u00abEspa\u00f1a es la esencia de nuestra nacionalidad, su motor y su n\u00facleo\u00bb. En su discurso destaca el constante uso del posesivo nuestro, nuestra, relativo a lo hisp\u00e1nico. Efectivamente se siente parte de \u00ablos pueblos hisp\u00e1nicos de Am\u00e9rica\u00bb y reconoce a los espa\u00f1oles \u00abnetos\u00bb que \u00abdieron a las tierras americanas su sangre y su vida\u00bb (Falc\u00f3n 1926: 31). Falc\u00f3n es un republicano. \u00c9l est\u00e1 de acuerdo con la rep\u00fablica espa\u00f1ola y rechaza la forma pol\u00edtica de la Espa\u00f1a mon\u00e1rquica.<\/p>\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>3 Falc\u00f3n y su correspondencia con Mari\u00e1tegui<\/strong><\/h1>\n<p style=\"font-weight: 400\">La amistad entre ambos intelectuales peruanos queda demostrada por la correspondencia que exist\u00eda entre ellos. En el archivo de Mari\u00e1tegui se encuen\u00adtran dichas misivas. Son diez cartas, quiz\u00e1 hubo m\u00e1s, firmadas por Falc\u00f3n y dirigidas a su amigo durante los a\u00f1os 1926 y 1929. Si bien es cierto que Mari\u00e1tegui fij\u00f3 su residencia en Italia, mientras Falc\u00f3n prefer\u00eda vivir en Espa\u00f1a, hubo entre ellos mucha complicidad para entablar nuevos proyectos y siempre mantuvieron comunicaci\u00f3n al respecto. En 1923 Mari\u00e1tegui regresa a Per\u00fa y Falc\u00f3n es nombrado corresponsal de <em>El Sol<\/em> (de Madrid) en Londres. La carta del 28 de julio de 1926 es la m\u00e1s extensa de las diez y en la que seguramente se lee la amistad y el grado de confianza que se ten\u00edan: en ella se lee una clara respuesta de Falc\u00f3n a la invitaci\u00f3n para exponer sus puntos de vista sobre la pol\u00edtica peruana y sobre la doctrina del grupo, par&shy;tido o generaci\u00f3n a la que ellos pertenec\u00edan. Para Falc\u00f3n, el Per\u00fa siempre estuvo presente en sus proyectos y, a pesar de que se sent\u00eda c\u00f3modo y acogido en Espa\u00f1a, no dej\u00f3 de enviar alg\u00fan art\u00edculo para alguna revista o peri\u00f3dico. En esta misiva reconoce lo fraccionario del continente americano y atribuye la responsabilidad a una pol\u00edtica imperial que hace vulnerables a los pa\u00edses a un determinado tipo de conquista; as\u00ed, Argentina es una \u201ccolonia inglesa\u201d debido a la ola de inmigraci\u00f3n brit\u00e1nica por la construcci\u00f3n del ferrocarril en dicho pa\u00eds. Considera importante restablecer la unidad nacional, esa unidad, o en palabras de este, \u00abnacionalidad\u00bb hisp\u00e1nica, de los pa\u00edses del continente suramericano. Escribe a Mari\u00e1tegui: \u00abyo entiendo y veo nuestra nacionalidad hisp\u00e1nica y no veo, ni hay desde mi punto de vista, otra. Porque yo le llamo nacionalidad a un tipo caracter\u00edstico de cultura, de formaci\u00f3n espiritual. En nuestros pa\u00edses no habr\u00e1 nunca, una norma formativa de hombres, \u2013una norma de civilizaci\u00f3n\u2013 distinta de la hisp\u00e1nica\u00bb.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Recordemos que ya hac\u00eda un siglo que los pa\u00edses latinoamericanos obtuvieron su independencia y que a principios del siglo veinte se reafirm\u00f3 la necesidad de crear la propia identidad como deseo por diferenciarse del \u00abotro\u00bb europeo, el cual fue visto, adem\u00e1s, como enemigo. En este escrito Falc\u00f3n se plantea reconstruir la nacionalidad, ya no pol\u00edticamente sino espiritualmente muy en la l\u00ednea arielista de Rod\u00f3. Al mismo tiempo, hace referencia a la antigua Hispania y es muy cr\u00edtico al hablar de inca\u00edsmo o indianismo que para \u00e9l no es otra cultura ni otra cosa, \u00absino la barbarie clara y definida\u00bb. E incluso hace una acotaci\u00f3n hist\u00f3rica: \u00abEntre el instinto de Atahualpa, adorador del sol, y los Evangelios del fraile Valverde, no hubo dos filosof\u00edas, dos concepciones distintas de la vida, sino, sencillamente, treinta siglos de civilizaci\u00f3n\u00bb. Mientras tanto en el Per\u00fa del siglo diecinueve y veinte, el tema indigenista estaba sobre el tapete y observado desde el mundo literario, pol\u00edtico y social. A la muerte de Pedro Zulen de la Asociacio\u0301n-Pro Ind\u00edgena (1909-1917), fue su compa\u00f1era de ideales Dora Mayer de Zulen quien sigui\u00f3 con su trabajo y escribi\u00f3 un art\u00edculo en el primer n\u00famero de <em>Amauta<\/em> sobre la historia de la Asociaci\u00f3n. As\u00ed que, por un lado, en el Per\u00fa el tema cobraba m\u00e1s impor\u00adtancia y por el otro en Europa Falc\u00f3n sosten\u00eda que los \u00abindios\u00bb (ind\u00edgenas) actuales eran una minor\u00eda y que era una raza asimilada a la civilizaci\u00f3n hisp\u00e1nica. Es as\u00ed, como a mi parecer, se da un punto de quiebre en los ideales de la dupla Mari\u00e1tegui-Falc\u00f3n, reflejado en su correspondencia posterior. En carta de octubre de 1926 Falc\u00f3n es cr\u00edtico con el art\u00edculo y pensamiento indigenista de Valc\u00e1rcel escrito en <em>Amauta<\/em> (1926: 4-6), quien hab\u00eda realzado el esp\u00edritu andino sosteniendo que todo ese patrimonio fue desvalorizado por la presunci\u00f3n de superioridad de las civilizaciones europeizantes. Sin embargo, para Falc\u00f3n la cuesti\u00f3n ind\u00edgena constituye tambi\u00e9n un profundo y doloroso problema nacional, pero no en t\u00e9rminos culturales. En dicha carta, cito: \u00abUno de los problemas m\u00e1s arduos del pa\u00eds. Un problema de educaci\u00f3n, de econom\u00eda, de muchas cosas\u00bb. Esa misma postura se ve reflejada en dos textos a los que Falc\u00f3n denomin\u00f3 novelas que escribi\u00f3 con protagonistas ind\u00edgenas: <em>Los buenos hijos de Dios<\/em> (1921) y <em>El pueblo sin Dios<\/em> (1928). No figura m\u00e1s correspondencia despu\u00e9s de mayo de 1929 entre los amigos, aunque puede que s\u00ed la hubiera. Lo cierto es que Mari\u00e1tegui estaba preparando un viaje a Buenos Aires para atender su enfermedad. Lamentablemente, este cae enfermo en marzo y muere el 16 de abril de 1930. En ese mismo a\u00f1o, en Espa\u00f1a la Falange ataca la editorial de <em>Nosotros <\/em>y poco despu\u00e9s Falc\u00f3n es apresado y, expulsado: en noviembre permanece en Hendaya.<\/p>\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong><em>El mundo que agoniza<\/em><\/strong><strong> (1945)<\/strong><\/h1>\n<p style=\"font-weight: 400\">Marcada por largos exilios, es en el \u00faltimo en M\u00e9xico, en donde Falc\u00f3n escribe el texto autobiogr\u00e1fico <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945). Este libro inicia la colecci\u00f3n Nuestra \u00c9poca de las ediciones Anteo, que ten\u00eda por finalidad analizar los problemas de esa \u00e9poca. La obra est\u00e1 compuesta por catorce cap\u00edtulos, en donde solo el primero \u00abviaje hacia la libertad\u00bb, trata del Per\u00fa, pues aborda su salida; los siguientes cap\u00edtulos, como, por ejemplo: \u00abPreludio italiano\u00bb, \u00abDesde el mirador brit\u00e1nico\u00bb, \u00abRep\u00fablica en Espa\u00f1a y temblores de carnes en Europa\u00bb, \u00ab1935\u00bb, \u00abEuropa dentro de una \u00f3rbita distinta\u00bb, entre otros transmite o reproduce los momentos que vivi\u00f3 en Europa y de los cuales reflexion\u00f3. En ellos se trasluce esa identidad hisp\u00e1nica asimilada por nuestro escritor.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">En el primer cap\u00edtulo, reflexiona sobre la \u00ablibertad\u00bb, lo que para \u00e9l significa y c\u00f3mo su concepci\u00f3n fue variando a trav\u00e9s de sus experiencias y del tiempo. Hay dos pasajes donde cita a personajes importantes de literatura espa\u00f1ola, lo que muestra su reconocimiento por ella.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">\u00bfQuiere esto decir que las verdades ilusorias le interesan a mucha m\u00e1s gente? No. \u00bfQu\u00e9 son, en realidad, los molinos de la Mancha, molinos o gigantes? Desde luego, para Sancho, son molinos; para don Quijote, en cambio, son gigantes. Dos realidades igualmente ciertas. Pero la verdad tangible del pan le interesa y la acepta un n\u00famero de hombres inmensamente mayor que la ilusoria de los gigantes, realidades mucho m\u00e1s importantes para cuantos \u2013tal vez muy poco, pero, en fin, algunos\u2013 el esfuerzo m\u00e1s valioso del hombre consiste en afrontar la pelea contra las potencias establecidas, en defensa y para la mejor suerte de los desvalidos. (\u2026) \u00bfQu\u00e9 es la verdad? \u201cNada es verdad ni mentira; todo es seg\u00fan el color del cristal con que se mira\u201d. Desde Calder\u00f3n de la Barca lo dice nuestra gente con la misma certeza con que sabe, desde Leonardo de Argensola, que \u201cese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul\u201d (Falc\u00f3n 1945: 12-13).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Han pasado ya alrededor de diecinueve a\u00f1os, desde sus publicaciones en <em>Amauta<\/em> o en la correspondencia con Mari\u00e1tegui, y en <em>El mundo que agoniza<\/em> (1945) se sigue leyendo a un Falc\u00f3n que se identifica, asimila y valora la tradici\u00f3n hisp\u00e1nica. En la siguiente cita se vuelve a acentuar el \u00abnosotros\u00bb, el \u00abnosotros espa\u00f1oles\u00bb.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">Nadie conoce tan profundamente el interminable alcance de esta lucha como nosotros, los de raza espa\u00f1ola, porque nosotros somos quienes hemos creado el fabuloso concepto de libertad. Liberal es una palabra espa\u00f1ola adop&shy;tada por los dem\u00e1s idiomas, aunque en ninguno tiene el mismo sentido ni significa lo mismo, y nadie m\u00e1s que nosotros entendemos su ilimitada amplitud (Falc\u00f3n 1945: 15).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"font-weight: 400\">En opini\u00f3n de Falc\u00f3n, Espa\u00f1a es un pa\u00eds donde la literatura tiene una gran influencia, y ha sido siempre considerada como un arma de combate. Debo presumir que se refiere a los a\u00f1os 20 y 30 de su siglo. Adem\u00e1s, recuerda el Caf\u00e9 Regina de la Calle de Alcal\u00e1, en donde \u00abtodas las tardes, durante diez a\u00f1os, nos hemos reunido un grupo de escritores e intelectuales del que salie\u00adron las figuras m\u00e1s notables de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, Manuel Aza\u00f1a y Juan Negr\u00edn entre otras\u00bb.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Ese v\u00ednculo profundo tambi\u00e9n quedar\u00eda plasmado en la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol de la \u00faltima novela del brit\u00e1nico Gilbert K. Chesterton, <em>El regreso de don Quijote<\/em> (1926), realizada durante la estad\u00eda londinense de Falc\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">Retomando la pregunta, si la identidad hisp\u00e1nica asumida por el escritor refleja una actitud heredada de la colonia, o habr\u00eda que definir el hispanismo de aquellos a\u00f1os con una mayor matizaci\u00f3n, la respuesta es que, en el caso de Falc\u00f3n, la identidad hisp\u00e1nica cobra mayores matices. El t\u00e9rmino \u00abhispanidad\u00bb cobr\u00f3 popularidad durante el siglo XX. En 1900 se celebr\u00f3 en Madrid, el Congreso Hispanoamericano, con la finalidad de estrechar lazos de hermandad entre Espa\u00f1a y los pa\u00edses americanos; y en donde el escritor mexicano Justo Sierra rescat\u00f3 que \u00abel lenguaje era el factor m\u00e1ximo de uni\u00f3n\u00bb.\u00a0 El fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Miguel de Unamuno se refiere tambi\u00e9n a las caracter\u00edsticas culturales y ling\u00fcistas que comparten los pueblos hisp\u00e1nicos. Durante media\u00addos del siglo XIX y el siglo XX, muchos intelectuales y pol\u00edticos deseaban ver a un Am\u00e9rica Latina unida. En ese grupo encontramos sin duda a Falc\u00f3n, quien no quer\u00eda romper el v\u00ednculo con Espa\u00f1a, que reconoc\u00eda los m\u00e9ritos, pero tambi\u00e9n los errores de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica y que por otro lado valoraba las costumbres, la historia y la lengua adquirida de Espa\u00f1a. Tener una identidad hisp\u00e1nica, pasa de ser un t\u00e9rmino acu\u00f1ado para los grupos pol\u00edticos de derecha para extenderse por toda la visi\u00f3n ideol\u00f3gica, vale decir, de derecha a izquierda.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400\">La actitud de Falc\u00f3n no era excepcional. A pesar de que la independencia estaba firmemente arraigada en las antiguas colonias americanas, hubo durante largo tiempo una actitud ambigua hacia Espa\u00f1a, a la que la \u00e9lite social y pol\u00edtica americana \u2013la criolla\u2013 todav\u00eda se sent\u00eda ligada. Estas naciones j\u00f3venes percib\u00edan los conflictos generados por la quiebra del sue\u00f1o bolivariano de una sola Am\u00e9rica y sent\u00edan la presi\u00f3n neocolonial de Inglaterra y Estados Unidos. Defender el hispanismo era, por una parte, defender una cultura \u00abidealista\u00bb (pensemos en <em>Ariel<\/em> de Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3) de un creciente dominio capitalista y expansionista. De ah\u00ed ese lado nost\u00e1lgico \u00abquijotesco\u00bb de lo hisp\u00e1nico, al igual que lo formulaba Unamuno por aquellos a\u00f1os.\u00a0 Por otra parte, hubo proyectos nacionales que empezaron a construir una identidad enfrentada con lo hisp\u00e1nico, como en Per\u00fa, con un indigenismo que delineaba una actitud anticolonial, consciente de la profunda desigualdad \u00e9tnica-social heredada. En ese sentido, Falc\u00f3n se distingui\u00f3 de este grupo de intelectuales hegem\u00f3nicos, pero retom\u00f3 al combate del socialismo por las mejores condiciones materiales de todos los sectores sociales, incluyendo los ind\u00edgenas. El hecho de que Falc\u00f3n no le diese preminencia al indigenismo no significaba que no se comprometiese con los sectores explotados como se verifica en su lucha pol\u00edtica por el socialismo a\u00f1os despu\u00e9s en Espa\u00f1a.<\/p>\n<h1 style=\"font-weight: 400\"><strong>Referencias<\/strong><\/h1>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Chesterton, Gilbert G.K. (1926). <em>El regreso de don Quijote<\/em>, Traducci\u00f3n de C\u00e9sar Falc\u00f3n. Madrid, Ediciones Cosm\u00f3polis.<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926). \u00abMara\u00f1\u00f3n, As\u00faa y la monarqu\u00eda\u00bb, <em>Amauta<\/em> (1), 30-31 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/2\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/2<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926, julio 28). Carta de C\u00e9sar Falc\u00f3n, 28\/7\/1926 &lt;<a href=\"https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-28-7-1926\">https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-28-7-1926<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1926, octubre 27). Carta de C\u00e9sar Falc\u00f3n, 27\/10\/1926 &lt;<a href=\"https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-27-10-1926\">https:\/\/archivo.mariategui.org\/index.php\/carta-de-cesar-falcon-27-10-1926<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927a). \u00abEl conflicto minero\u00bb, <em>Amauta<\/em> (5), 3-4 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927b). \u00abEl conflicto minero\u00bb, <em>Amauta<\/em> (6), 27-28 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/8\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/8<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1927c). \u00abEl orgullo ingl\u00e9s\u00bb, <em>Amauta<\/em> (7), 35-36\u00a0&lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/9\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/9<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Falc\u00f3n, C\u00e9sar (1945). <em>El mundo que agoniza<\/em>, M\u00e9xico, Ediciones Anteo.<\/p>\n<p class=\"hanging-indent\" style=\"font-weight: 400\">Valc\u00e1rcel, Luis E. (1926). \u00abTempestad en los Andes\u00bb, <em>Amauta<\/em> (1), 4-6 &lt;<a href=\"http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7\">http:\/\/hemeroteca.mariategui.org\/index.php\/Detail\/objects\/7<\/a>&gt; [03.04.2025].<\/p>\n","protected":false},"author":419,"menu_order":12,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"C\u00e9sar Falc\u00f3n y su identidad hisp\u00e1nica a trav\u00e9s de Amauta, su correspondencia con Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui y su perfil autobiogr\u00e1fico en El mundo que agoniza\u00a0","pb_subtitle":"","pb_authors":["bony-flueckiger-rodriguez"],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[76],"license":[],"class_list":["post-48","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","contributor-bony-flueckiger-rodriguez"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/wp\/v2\/users\/419"}],"version-history":[{"count":27,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":738,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions\/738"}],"part":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=48"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=48"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/dlf.uzh.ch\/openbooks\/xii-dies-romanicus-turicensis\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=48"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}